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Análisis

Amazfit Cheetah 2 Pro: pruebas reales contra Garmin, Polar y Stryd

Amazfit Cheetah 2 Pro: pruebas reales contra Garmin, Polar y Stryd

Amazfit vuelve al segmento serio después de tres años con el Cheetah 2 Pro: carcasa de titanio, cristal de zafiro y un precio que sube un 50% respecto al modelo anterior. No es un reloj de gama media disfrazado. Es la apuesta más ambiciosa que ha construido la marca, y se somete a comparación directa contra referencias como Garmin Forerunner 965, Polar Vantage V3 y el pod Stryd para potencia de carrera.

Los datos de running son el núcleo del análisis. El sensor óptico PPG de muñeca, que mide volumen sanguíneo mediante luz, se enfrenta a condiciones de alta intensidad donde la mayoría de relojes ópticos pierden precisión frente a una correa HRM con electrodos ECG. La clave está en si Amazfit ha mejorado el algoritmo de filtrado en esfuerzos anaeróbicos, donde el movimiento del brazo contamina la señal. Los resultados en ciclismo y natación añaden otra capa de validez al conjunto.

El incremento de precio es el punto de fricción principal. El Cheetah 2 Pro compite en una franja donde Coros Pace 3 ofrece autonomía superior a menor coste y donde el Garmin Forerunner 265 lleva más años de madurez en el software de entrenamiento. Titanio y zafiro justifican parte del salto, pero el ecosistema de análisis de Amazfit sigue siendo más limitado que el de Garmin Connect o el Training Load Pro de Polar.

Para triatletas y corredores que buscan un reloj multideporte con materiales premium sin pagar precio Garmin Epix, el Cheetah 2 Pro entra en conversación real. No perfecto. Pero el más serio que Amazfit ha lanzado hasta ahora.

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Fuente: The5kRunner