Amazfit Cheetah 2 Pro: titanio, zafiro y pruebas reales contra Garmin

Amazfit lleva tres años sin lanzar un reloj de running serio. El Cheetah 2 Pro llega para cambiar eso: caja de titanio, cristal de zafiro y un precio un 50% más alto que su predecesor. La pregunta obvia es si el hardware justifica el salto de precio o si solo es una mejora cosmética.
En las pruebas comparativas contra referencias como Garmin y Polar, el Cheetah 2 Pro compite de tú a tú en métricas de running. El sensor óptico PPG de muñeca mide volumen sanguíneo por luz, igual que cualquier Forerunner o Polar Vantage. Los resultados en ciclismo y natación son más variables, algo habitual en marcas que priorizan el running sobre el triatlón. Para CrossFit o Hyrox, el ecosistema de Amazfit sigue siendo más limitado que el de Garmin o Coros.
En paralelo, la semana trae dos noticias de ecosistema relevantes. Google ha presentado Wear OS 7 con mejoras de batería, Gemini AI integrado y una pantalla unificada de entreno. Afecta directamente a Pixel Watch y Galaxy Watch, dos dispositivos que compiten en el segmento casual-deportivo pero que siguen lejos de la autonomía de un Fenix 8 o un Apex 2 Pro en actividades largas. Y en Europa, la regulación de la UE obliga a Apple a abrir más APIs: los Garmin con iOS 26.5 recibirán respuestas desde la muñeca y Live Activities, funciones que antes eran exclusivas del Apple Watch. UK y EE.UU. no ven nada por ahora.
El Cheetah 2 Pro es la apuesta más seria de Amazfit hasta la fecha. No alcanza la madurez del ecosistema Garmin ni la integración de datos de Polar, pero el hardware es sólido y el precio, aunque más alto, sigue por debajo de un Forerunner 965. Para un corredor que busca materiales premium sin pagar tarifa Garmin, tiene sentido. Para triatletas o atletas que necesitan un ecosistema completo, todavía hay razones para esperar.