Stryd 5.0: batería de 20 horas y electrónica más compacta
El nuevo Stryd 5.0 llega con una electrónica más pequeña que libera espacio interno, pero esa reducción de tamaño no se ha aprovechado para aumentar la capacidad de batería. El resultado: unas 20 horas de autonomía, cifra que el propio fabricante mantiene como referencia.
Veinte horas es un número razonable para corredores. En una sesión de trail largo o un ultramaratón de ritmo moderado, el pod aguanta sin problema. El punto crítico aparece en ultras de más de 20 horas, donde necesitarías recargar en carrera, algo que con sensores de pie es más incómodo que con un reloj como el Garmin Enduro 2 (150 horas en modo GPS solar) o el Coros Vertix 2S (140 horas).
Donde el Stryd 5.0 sigue siendo referencia es en la medición de potencia en carrera. A diferencia de estimar vatios desde la muñeca como hace el Apple Watch o el Polar Vantage V3, el pod de pie captura datos de zancada, rigidez de pierna y eficiencia de carrera con una precisión que los acelerómetros de reloj no igualan. Para entrenar con potencia de forma seria, sigue siendo el estándar del mercado.
El tamaño reducido tiene ventaja real en carreras con obstáculos como Hyrox o trail técnico: menos masa en el pie, menor percepción de peso. Pero para un corredor de fondo que ya tenía el Stryd anterior, la diferencia física no justifica por sí sola el cambio.
Buen sensor. La batería no da para más ambición. Si ya tienes el Stryd anterior y corres por debajo de 20 horas seguidas, no hay prisa.