Garmin Connect como red social y SmO2: qué cambia para atletas

Garmin está preparando una transformación profunda de Connect, su plataforma de datos, para convertirla en un espacio social que compita directamente con Strava y sus 45 millones de usuarios activos. La filtración llega en un momento concreto: los resultados del Q1 2026 de Garmin son récord en facturación global, con el segmento Fitness creciendo un 42% y el BPA subiendo un 29%, pero los ingresos de la división Fenix están cayendo. No es una coincidencia.
El negocio de hardware premium tiene un techo. Garmin lo sabe. Si el margen en dispositivos de gama alta se comprime, la plataforma de datos y el ecosistema de servicios se convierten en la siguiente palanca de ingresos. Es el mismo movimiento que hizo Apple con el Apple Watch: el hardware es la puerta de entrada, la plataforma es el negocio. Strava cobra 79,99 euros al año a millones de atletas por funcionalidades que Garmin ya tiene en sus dispositivos pero no ha sabido monetizar.
El otro movimiento relevante afecta al entrenamiento de fuerza y resistencia a la vez: tanto Garmin como Whoop están desarrollando sensores de oxígeno muscular (SmO2) para uso comercial a escala. Esta tecnología mide en tiempo real cuánto oxígeno está consumiendo el músculo activo, algo que los laboratorios de fisiología llevan décadas usando pero que nunca ha llegado de forma fiable a un dispositivo deportivo de consumo. Polar y Coros no tienen nada comparable en el mercado ahora mismo.
Para un atleta que combina carrera con sesiones de fuerza, Hyrox o triatlón, SmO2 bien implementado cambiaría la lectura del entrenamiento: saber si un músculo está saturado de oxígeno o en déficit real es más preciso que la frecuencia cardíaca para gestionar la intensidad en series cortas o bloques de potencia. El problema histórico ha sido la precisión en movimiento y el hardware que lo soporte sin añadir peso ni fricción.
Veredicto: Garmin está presionado por arriba (Fenix pierde fuelle) y por abajo (Whoop y Apple crecen en servicios). La apuesta por la plataforma social y el SmO2 son respuestas lógicas. Si ejecuta bien, tiene los datos y la base de usuarios para ganar ese pulso. Si no, Strava seguirá siendo el lugar donde los atletas guardan lo que importa.