WHOOP demanda a Polar por copiar el diseño de su banda sin pantalla
WHOOP ha presentado una demanda por trade dress contra Polar, acusando a la marca finlandesa de copiar deliberadamente el aspecto visual de su banda de fitness sin pantalla. El objetivo es la nueva Polar Loop, un dispositivo sin suscripción que, según WHOOP, imita de forma intencionada la estética característica que la empresa estadounidense ha construido durante años en el mercado de los wearables de recuperación.
El concepto de trade dress protege la apariencia comercial de un producto: forma, color, disposición de elementos. WHOOP argumenta que su diseño de banda minimalista, sin display y orientada a métricas de bienestar, es suficientemente distintivo como para merecer protección legal. Polar, por su parte, lleva décadas en el sector y tiene historia propia en monitores sin pantalla, lo que hace que el caso no sea tan sencillo como parece a primera vista.
Para el atleta de resistencia, el fondo del asunto importa más allá de los juzgados. La Polar Loop apunta directamente al nicho que WHOOP domina: seguimiento continuo de recuperación, HRV y carga de entrenamiento sin la distracción de una pantalla. Y lo hace sin modelo de suscripción, frente a los 30 euros mensuales que cobra WHOOP. Esa diferencia de precio es un argumento de peso para corredores, triatletas o atletas de Hyrox que ya pagan suscripción a Garmin Connect Plus o Training Peaks.
Lo que está en juego no es solo una batalla entre dos marcas. Si WHOOP gana, podría frenar el desarrollo de wearables sin pantalla por parte de competidores. Si Polar gana o llega a un acuerdo, el mercado se abre. Coros, Garmin o Apple Watch no operan en este segmento exacto, pero el precedente legal afecta a cómo cualquier fabricante puede diseñar dispositivos minimalistas en el futuro.
Veredicto: pleito legítimo sobre un nicho real. El resultado importa, sobre todo si usas o valoras las bandas sin pantalla como herramienta de entrenamiento.